Nuestros sistemas

Hechos para un oficio, no para todos

Un software que sirve para cualquier negocio termina no sirviéndole bien a ninguno. Estos vienen con el vocabulario, las cuentas y las manías del oficio ya adentro: el alquiler de silla de una barbería no se parece a la comanda de un restaurante.

Disponible

Cortek

Barberías

Contesta el WhatsApp, llena la agenda y saca las cuentas del día de pago. Mientras el barbero está cortando.

  • El bot conversa y agenda solo, con el número de la barbería
  • Recordatorios un día antes y dos horas antes
  • Comisión, alquiler de silla, mixto o sueldo
  • Cada barbero entra con su cuenta y ve solo lo suyo
En camino

Sin nombre todavía

Estéticas y spas

La agenda de una estética no se parece a la de una barbería: se reserva una cabina, no una silla, y el tratamiento va por sesiones.

  • Citas por cabina y por profesional
  • Tratamientos de varias sesiones, con su avance
  • Control de lo que se gasta en cada procedimiento
  • Ficha con el historial de cada clienta
En camino

Sin nombre todavía

Restaurantes

Aquí no hay citas: hay pedidos, mesas y una cocina que necesita saber qué sale primero.

  • Pedidos y domicilios por WhatsApp
  • Mesas y comandas a cocina
  • El menú en un solo sitio, no en cinco
  • El corte del día, sin cuaderno
Por qué así

Lo genérico se siente prestado

Los programas que sirven para todo obligan al negocio a hablar el idioma del software. El dueño termina llamando "recurso" a su barbero y "servicio genérico 3" al corte de barba, y usando la mitad de las pantallas porque la otra mitad es de otro oficio.

El vocabulario ya está adentro

En Cortek se dice barbero, silla, corte y quincena. Nadie tiene que traducir nada para entender su propia pantalla.

Las cuentas del oficio

El alquiler de silla prorrateado, la quincena del 1 al 15 y del 16 a fin de mes, la propina que va completa para el barbero. Eso no está en un producto pensado afuera.

Solo lo que se usa

Sin módulos apagados ni campos que no aplican. Lo que sobra estorba tanto como lo que falta.

Cómo nace un sistema nuevo

El primer negocio de cada oficio decide cómo queda

No inventamos un sistema y después salimos a buscar a quién le sirve. Lo hacemos al revés.

Nos sentamos a mirar cómo trabajas

Un día en tu local, viendo lo que de verdad pasa: cómo agendas, cómo cobras, cómo le pagas a tu gente y qué te hace perder tiempo.

Armamos la primera versión contigo

Sobre lo que ya tenemos construido, que es bastante. Tú lo usas de verdad y nos dices qué falta y qué sobra, en tus palabras.

Queda para tu oficio

Y el siguiente negocio del sector lo recibe ya andando. Por eso el primero paga menos y decide más.

¿Tu oficio no está en la lista?

Es el mejor momento para hablar. Cuéntanos cómo funciona tu negocio y te decimos con honestidad si podemos hacerlo, cuánto tomaría y qué te costaría siendo el primero.