Cortek atiende a tus clientes, llena la agenda, recuerda las citas y saca las comisiones de cada barbero. Mientras tú estás cortando.
Hecho en Pasto · Sin permanencia · Soporte de la misma ciudad
Un martes a las 11:04 p. m., con la barbería cerrada. La cita quedó agendada igual.
El celular timbra y nadie lo puede contestar porque todos tienen las manos ocupadas. Alguien entra a preguntar si hay campo y le dicen "ahorita" sin saber a qué hora. Un cliente que separó a las 10:30 nunca llegó y esa silla se quedó vacía. Y el domingo toca sentarse con un cuaderno a contar cortes uno por uno.
Ninguna de esas cosas es un problema de actitud. Son problemas de sistema. Y todas cuestan plata.
Funciona en el navegador, desde el computador del local o desde el celular. No hay que instalar nada ni comprar equipos.
Atiende, muestra los horarios libres y agenda la cita solo. Desde el número de la barbería, no uno compartido.
El día completo, silla por silla. Toca un hueco y agendas; toca una cita y la mueves de estado.
Cada barbero entra con su cuenta y ve sus citas, sus clientes y su plata. Nada más.
Un día antes y dos horas antes de cada cita, por WhatsApp. Salen solos.
Lo que entra y lo que sale del local, con productos e inventario.
Cuánto le toca a cada barbero en el período, calculado solo y con recibo numerado.
El bot, la página pública y esta pantalla le preguntan la disponibilidad al mismo motor. Uno solo. No hay tres calendarios sincronizándose entre sí.
Suena a detalle técnico y es la diferencia entre que el sistema sirva o estorbe: cuando el bot tiene su propia copia de la agenda, tarde o temprano ofrece un cupo que recepción ya vendió hace treinta segundos. El cliente llega el sábado a una cita que nadie tenía, la barbería deja de confiar y vuelve al cuaderno.
Así se ve un sábado. Los recuadros punteados son los huecos que el bot está ofreciendo en este momento.
Casi todos los sistemas de barbería ofrecen "WhatsApp". Cuando uno mira de cerca, casi siempre significa recordatorios: mensajes que salen a una hora fija. Útil, pero es un altavoz, no una conversación. Si el cliente responde "¿y el sábado a qué hora tienes?", no hay nadie del otro lado.
Entiende lo que le escriben, consulta los cupos reales y deja la cita agendada. Sin que nadie del local toque el teléfono.
Por qué un barbero cobra más, si reciben Nequi, si hay parqueadero, si atienden niños. Lo escribes una vez, en tus palabras, y responde solo con eso. Lo que no esté escrito se lo pasa a una persona: no inventa.
Tus clientes le siguen escribiendo al mismo WhatsApp que ya tienen guardado. No a un número de nosotros.
Pensado para un celular en el bolsillo del delantal y cinco segundos entre un cliente y el siguiente. Lo primero y más grande es quién sigue.
Quién sigue: hora, cliente, servicio y cómo le gusta el corte. Debajo, el resto del día.
Su columna. Agenda a sus clientes, confirma, marca en la silla o cancela.
Los que él ha atendido, con las notas de corte. Se acabó el "¿cómo te lo hago?".
Lo que lleva ganado en la quincena, corte por corte, y los recibos anteriores.
Lo que no ve: la caja, los gastos del local, ni lo que gana ningún compañero. Y no es que estén escondidos: el panel del barbero es un sistema aparte, así que lo que no le corresponde ni siquiera existe ahí.
Lo que ve el barbero al abrir el celular entre corte y corte.
Los sistemas internacionales manejan "comisiones" de forma genérica. Aquí se paga de cuatro formas distintas, y a veces varias en la misma barbería.
Un porcentaje por servicio, distinto para cada barbero.
Prorrateado por días, para que un período corto no cobre el mes completo.
Las dos cosas a la vez, que es lo más común cuando la barbería crece.
Y aun así la propina va completa para el barbero, no para el local.
Si en marzo un barbero pasa de 40% a 50%, las ventas de febrero valen lo que valían en febrero. Nunca se recalcula hacia atrás.
Al cerrar una quincena, cada servicio queda marcado y ningún período posterior lo vuelve a tomar. Sin eso, dos períodos que se traslapen un día pagan el mismo corte dos veces — y nadie lo nota hasta el reclamo.
Cada barbero puede liquidarse en un período distinto: el que se lleva su plata todas las noches y el que cobra el último día del mes, en el mismo local.
Existen buenas opciones en el mercado. La diferencia está en tres cosas.
Los sistemas internacionales cobran de dos formas, y las dos crecen con tu negocio: unos cobran mensualidad más un valor por cada barbero, así que una barbería de cuatro sillas paga el triple que una de una. Otros no cobran mensualidad pero se quedan con un porcentaje de cada transacción, y hasta con una quinta parte de lo que deje cada cliente que llegue por su directorio. Cortek no cobra comisión por reserva ni por transacción.
La mayoría manda recordatorios. Este conversa y agenda, con el número de tu barbería y sabiendo lo que tú le enseñaste.
Se hizo en Pasto mirando cómo trabajan las barberías de Pasto. El alquiler de silla, la quincena del 1 al 15 y del 16 a fin de mes, Nequi, el barbero que no quiere usar apps y aun así tiene que aparecer en la agenda y en las liquidaciones. Nada de eso está en un producto pensado en Miami o en Varsovia.
Tus servicios, tus precios, tus barberos y cómo le pagas a cada uno. Media hora, en tu local o por WhatsApp.
Cargamos todo, conectamos tu número de WhatsApp y le enseñamos al bot lo que tiene que saber de tu barbería.
Les mostramos el sistema al equipo, cada barbero recibe su acceso, y quedamos pendientes las primeras semanas.
Cortek acaba de salir y estamos escogiendo con quién arrancar. Para el que entre ahora eso tiene una ventaja concreta: el sistema se termina de armar alrededor de tu barbería. Lo que te falte lo construimos, lo que te sobre lo quitamos. Y ese trato se nota en el precio y en la atención.
No. Cortek funciona en el navegador, desde el computador del local o desde el celular. Si tienes con qué entrar a Facebook, tienes con qué usar Cortek.
No, y eso es a propósito. Le escriben al mismo WhatsApp de siempre, o entran a la página de la barbería desde el enlace de Instagram. Una app que hay que descargar es una app que la gente no descarga.
No. Contesta bien y rápido, pero no finge ser humano, y lo que no sabe se lo pasa a alguien del local. Un bot que inventa respuestas hace más daño que uno que no contesta.
Nada. Puede seguir apareciendo en la agenda y en las liquidaciones sin tener cuenta. Darle acceso al panel es opcional, barbero por barbero.
Sí. El dueño ve todo; cada barbero ve solo lo suyo. No es un ajuste que se pueda dañar sin querer: son sistemas separados.
Sí, y es lo recomendable. Tus clientes te siguen escribiendo al mismo número que ya tienen guardado.
Depende del tamaño de la barbería y de lo que necesites. Escríbenos y te pasamos una propuesta concreta el mismo día, con el precio cerrado antes de empezar.
La base sí: agenda, clientes, caja y comisiones. Cortek está afinado para barberías, que es donde mejor funciona. Si tienes otro tipo de local, cuéntanos y te decimos de una si te sirve.
Cancelas avisándonos, sin penalidades ni contratos. Como con todo lo que hacemos en Kuxio.