El cliente arma su pedido, te llega por WhatsApp con número y total, y la plata cae en tu cuenta. Sin comisión por venta.
Sin permanencia · Subes tu catálogo en una tarde
No es que no vendas. Es todo lo que haces alrededor de cada venta.
Cuatro pasos. Los cuatro pasan solos.
Uno solo, para el estado, la bio de Instagram o el chat. El cliente ve tus productos con fotos, precios y las tallas o colores que de verdad hay hoy.
Elige talla y color, agrega al carrito y escoge su barrio. El envío se suma solo, con la tarifa que tú pusiste. Nadie suma de cabeza.
El pedido entra a tu WhatsApp completo: qué, cuánto, a dónde y con qué número. Y queda en tu panel, no perdido entre cien chats.
Paga en línea a tu cuenta y el inventario baja solo. Esa talla que se acabó deja de ofrecerse en el mismo minuto.
Esa es toda la diferencia. El catálogo de WhatsApp, el PDF que mandas, el álbum de Instagram: todos muestran lo que vendes, ninguno sabe cuánto te queda.
Aquí cada producto tiene sus variantes y cada variante su cuenta. Talla M azul: 3. Se vende una, quedan 2. Se acaba y esa talla se apaga sola —el resto del producto sigue vendiéndose—.
Prometer algo que ya vendiste cuesta más que la venta: cuesta el cliente. Por eso el contador no es un extra del plan grande, va desde el primero.
Ropa por talla y color, calzado por número, ferretería por medida, mascotas por presentación. La misma matriz sirve para todo.
No hay que acordarse de bajarlo. Entra el pedido y el inventario ya quedó al día — también si la venta la hiciste en el mostrador.
Ves qué se está agotando cuando todavía alcanzas a reponerlo, no cuando ya lo vendiste dos veces.
Conectas tu propia cuenta de Wompi y el cobro sale a tu nombre. Nequi, PSE o tarjeta: el cliente paga y el dinero va directo a tu cuenta, sin escala.
Pagas tu mensualidad y ya. Vendas un millón o diez, la cuota es la misma. Las plataformas grandes se quedan con entre el 2 % y el 5 % de cada venta; aquí el 100 % es tuyo.
Guardamos tus llaves cifradas para poder cobrar en tu nombre, nada más. Tu dinero nunca pasa por una cuenta nuestra, así que nunca depende de que nosotros te giremos.
El cobro en línea es opcional. Puedes seguir recibiendo efectivo o transferencia y usar la tienda solo para el catálogo y los pedidos.
¿No tienes cuenta de Wompi? Te acompañamos a abrirla en la puesta en marcha. Es gratis y se hace una sola vez.
El asistente responde con tu catálogo real —el precio de hoy, la talla que hay hoy— y manda el enlace para pedir. Lo que se agota, deja de ofrecerlo al minuto.
No inventa referencias ni precios: consulta tu catálogo antes de responder. Y cuando la pregunta se sale de lo que sabe, pasa el chat a una persona de tu equipo en vez de improvisar.
Es la diferencia con las demás plataformas de tienda: ellas te dan la vitrina. Aquí va también quien la atiende.
«¿Tienen el buzo en M?» → «Sí, en azul y negro. $120.000. Te paso el enlace para que lo pidas.»
Una bandeja compartida donde todos ven la conversación, y el bot se calla en cuanto una persona escribe.
Confirmado, empacado, en camino. Le llegan solos por el mismo chat, sin que nadie tenga que escribirlos.
Mes a mes o al año, sin permanencia. El límite es de conversaciones del asistente — los productos, los pedidos y las fotos no tienen tope.
Para el que hoy vende por WhatsApp mandando fotos y sumando de cabeza
Precio final: sin IVA · sin comisión
Se cobra cada mes
Un pago de $358.800 · ahorras $120.000 al año
Mes a mes, sin permanencia. Sin comisión por venta: lo que vendes es tuyo.
Un pago al año, sin permanencia. Sin comisión por venta: lo que vendes es tuyo.
Garantía de 15 días · sin permanencia
Para el que no alcanza a contestar y quiere que le paguen en línea: hasta 200 conversaciones
Precio final: sin IVA · sin comisión
Se cobra cada mes
Un pago de $718.800 · ahorras $180.000 al año
Incluye 200 conversaciones al mes. Si te pasas: $24.900 por cada 100, hasta 2 bloques.
Un pago al año, sin permanencia. Incluye 200 conversaciones al mes. Si te pasas: $24.900 por cada 100, hasta 2 bloques.
Garantía de 15 días · sin permanencia
Alto volumen y marca propia: hasta 550 conversaciones
Precio final: sin IVA · sin comisión
Se cobra cada mes
Un pago de $1.198.800 · ahorras $360.000 al año
Incluye 550 conversaciones al mes. Si te pasas: $24.900 por cada 100, hasta 2 bloques.
Un pago al año, sin permanencia. Incluye 550 conversaciones al mes. Si te pasas: $24.900 por cada 100, hasta 2 bloques.
Garantía de 15 días · sin permanencia
Al año se cobra una sola vez, por adelantado. La garantía de 15 días y el «sin permanencia» son los mismos: si cancelas antes, se devuelve la parte que no usaste.
¿No sabes cuál te queda? Escríbenos cuántos productos manejas y cuántos mensajes te llegan al día, y lo miramos con tus números.
La tienda es lo más nuevo de Kuxio y la estamos armando ahora. Quien entre en estos primeros meses la estrena y la moldea: lo que te falte lo construimos, lo que te sobre lo quitamos. Escríbenos con lo que vendes y te decimos con franqueza si ya te sirve o si todavía no.
El catálogo de WhatsApp es una lista de fotos: el cliente te escribe «quiero esa», tú vas a mirar si hay la talla, sumas de cabeza y le pasas tu Nequi. Aquí el cliente arma el pedido él, solo puede elegir lo que de verdad hay, el total lo calcula el carrito con el envío incluido, y el inventario se descuenta solo. La foto es la puerta; el sistema es lo que pasa después.
No. Pagas tu mensualidad y ya: vendas un millón o diez, la cuota es la misma. Es la diferencia con las plataformas grandes, que se quedan con entre el 2 % y el 5 % de cada venta — y con las apps de domicilios, que cobran mucho más.
No, y es a propósito. Conectas tu propia cuenta de Wompi y el cobro sale a tu nombre: el dinero va directo a tu cuenta, sin escala. Nosotros guardamos tus llaves cifradas para poder cobrar en tu nombre, nada más. Nunca dependes de que te giremos.
Te acompañamos a abrirla durante la puesta en marcha. Es gratis y se hace una sola vez. Y si prefieres no cobrar en línea todavía, la tienda funciona igual: el pedido te llega por WhatsApp y cobras contra entrega o por transferencia, como hoy.
Hoy el envío se cobra por zona: defines tus barrios y su tarifa, y lo que apagas deja de ofrecerse. El envío nacional con transportadora todavía no está — está en la lista y lo estamos construyendo. Preferimos decírtelo antes y no que lo descubras vendiendo.
Sirve para cualquier cosa que tenga variantes y existencias: ropa por talla y color, calzado por número, ferretería por medida, tecnología por referencia, mascotas por presentación. Si lo tuyo son platos y comandas de cocina, lo tuyo es Restok. Si no vendes productos sino servicios, lo tuyo es el asistente solo.
Al contrario. La tienda es un enlace: lo pones en la bio, en el estado o lo mandas en el chat. Sigues vendiendo por donde ya vendes, solo que dejas de mandar fotos y de sumar a mano. Y conservas tu número de WhatsApp de siempre.
Subir el catálogo es de una tarde si ya tienes las fotos y los precios. La puesta en marcha —tu dominio, tus zonas de envío, tu cuenta de cobro y el asistente si lo llevas— la hacemos contigo y va incluida en los planes Negocio y Premium.
Tu marca, tus fotos, tus productos y tus clientes son tuyos siempre. Si decides irte, te entregamos tu catálogo y tu base de clientes, y te ayudamos a llevarte el dominio.